* La mayoría del dinero que hagas está en el futuro; por eso, tus oportunidades de mejora importan más que tu punto de partida. ** La credibilidad es costosa porque las cuentas nunca paran. La pagás en conversaciones que nadie escucha, en tratos donde dejás dinero arriba de la mesa, en crédito que regalás. Pagás por ello cada vez que decís lo difícil en lugar de lo fácil. La parte extraña es que pagás por años antes de que nadie se de cuenta, y podés perderlo todo en un solo día. *** Cada asociación es un juego repetido. La persona que trata a los demás como si fueran afortunados de tenerlo tiene que encontrar un nuevo compañero en cada emprendimiento.
"Sos un producto de tu entorno" es una línea que leíste en miles de posters. Lo que esos posters omitieron es que la parte más poderosa de tu entorno es invisible, y casi nadie la supervisa. La gente sabe lo que come. Algunos llevan registro de sus horas de sueño. Pero el caudal de contenido, conversación e información que corre por la mente desde que abren los ojos hasta que se cierran sigue estando exento de escrutinio. Y es ese caudal el que determina tu frecuencia por sobre todo lo demás. Empecemos con lo primero que agarrás por la mañana, que es lo que programa tu sistema nervioso para el resto del día. Las encuestas muestran que cuatro de cada cinco personas chequean su teléfono quince minutos después de haber despertado. Para la mayoría de la gente, la primer acción del día es chequear cualquier cosa que se haya vuelto viral mientras dormían. Y este es el resultado: el cortisol se eleva. La amígdala -el detector de amenazas del cerebro-...