Estoy increíblemente desilusionado; disgustado; enfurecido. Nada va a cambiar, en la gran escala de las cosas, excepto aquellas cosas que están en el poder de uno. El voto carece de valor cuando se ve la manera en la que los políticos hacen lo que quieren, cuando activamente buscan reescribir la historia, borrando la línea que separa lo veraz de lo falso. Al final del día, la gente corrupta hace política para hacer plata. Les importa un carajo el bien de sus respectivas naciones. Basta con ver los atropellos (y asesinatos, y encubrimientos, y puertas giratorias) que ocurren a diario en Estados Unidos, el país más poderoso del mundo, subyugado en su totalidad por un conjunto de traidores, miserables, psicópatas y degenerados que no hacen más que pasearse con impunidad, cooptando redes sociales y espacios televisivos repitiendo banalidades, frases hechas y desmoralización. Pensé que nada de eso me iba a afectar, pero acabó por hacerl...
Hatajo de Textos, Atajos de Ideas