"Sos un producto de tu entorno" es una línea que leíste en miles de posters. Lo que esos posters omitieron es que la parte más poderosa de tu entorno es invisible, y casi nadie la supervisa. La gente sabe lo que come. Algunos llevan registro de sus horas de sueño. Pero el caudal de contenido, conversación e información que corre por la mente desde que abren los ojos hasta que se cierran sigue estando exento de escrutinio. Y es ese caudal el que determina tu frecuencia por sobre todo lo demás. Empecemos con lo primero que agarrás por la mañana, que es lo que programa tu sistema nervioso para el resto del día. Las encuestas muestran que cuatro de cada cinco personas chequean su teléfono quince minutos después de haber despertado. Para la mayoría de la gente, la primer acción del día es chequear cualquier cosa que se haya vuelto viral mientras dormían. Y este es el resultado: el cortisol se eleva. La amígdala -el detector de amenazas del cerebro-...
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"Dominar a otros es fuerza;
"Dominar a otros es fuerza;
dominarte es verdadero poder."
–Lao Tzu
–Lao Tzu
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"Mi vida estaba desbalanceada, por supuesto, pero no me importaba.
"Mi vida estaba desbalanceada, por supuesto, pero no me importaba.
De hecho, quería aún más desbalance…
si mi vida iba a ser puro trabajo y nada de juegos,
quería que mi trabajo fuera el juego."
–Phil Knight, fundador de Nike
–Phil Knight, fundador de Nike
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"Cuando te aferrás rígidamente a creencias irracionales –cuando de forma dogmática exigís que debés hacer las cosas bien, debés contar con la aprobación de otros, asumís que tenés que hacer que los demás te traten como merecés, y siempre deberías vivir la vida en condiciones disfrutables y fáciles– cuando firmemente sostenés estas creencias irracionales, vas a tender a hacerte innecesariamente miserable y probablemente derrotes algunas de tus metas más deseadas."
–Dr. Albert Ellis, terapeuta
"Cuando te aferrás rígidamente a creencias irracionales –cuando de forma dogmática exigís que debés hacer las cosas bien, debés contar con la aprobación de otros, asumís que tenés que hacer que los demás te traten como merecés, y siempre deberías vivir la vida en condiciones disfrutables y fáciles– cuando firmemente sostenés estas creencias irracionales, vas a tender a hacerte innecesariamente miserable y probablemente derrotes algunas de tus metas más deseadas."
–Dr. Albert Ellis, terapeuta
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